Desde Sharm el-Sheik

Creo que podría acostumbrarme a la vida en este lugar. Es un poco dura, pero alguien tiene que hacerlo: levantarse tarde, tomar cocteles en la piscina, desayunar al estilo mediterraneo, pasear en vestido de baño, ir a la playa en la tarde y cenar rico en la noche son actividades muy duras y requieren múltiples sacrificios; pero podría estar dispuesta a hacerlo, ¿no creen?
El hotel en el que estamos -Hilton Sharks’ Bay- es excelente: el concepto se aleja un poco del resort tradicional en el que las habitaciones están distribuidas por un edificio, sino que las habitaciones están en construcciones no mayores a los dos pisos que rodean áreas de piscina y restaurantes.
Una calle que atraviesa el vecindario de los hoteles divide el terreno del hotel; pero hay un bus que hace recorridos entre ambas partes -la parte del hotel que está cerca a la playa y la parte donde estamos nosotros, cerca de la piscina y que es más nueva – y que está siempre a disposición de los huéspedes.
Si bien es posible tomar cocteles, éstos no tienen mucho alcohol que digamos gracias a las leyes musulmanas del país; aunque tienen nombres divertidos y sirven para paliar el calor; y en las piscinas es posible ver todo tipo de fauna humana: desde inglesas enormes con bikinis diminutos que buscan -infructuosamente- absorber la luz del sol en su piel, hasta devotas musulmanas que se meten al agua con vestidos de baño que sólo revelan la pecaminosa carne de los brazos y las pantorrillas.
La piscina viene a ser el enorme centro de reunión de individuos que, visto de otro modo, no tendrían nada en común excepto el hecho de pertenecer a la misma especie.
Me dejé sorprender de nuevo por el hecho de que las playas sean rocosas. A estas alturas, debería comprender que una playa con arena fina es más una excepción que una regla; pero haber crecido cerca al Caribe en cierto modo lo malcría a uno con respecto a la existencia o no de arena en una  playa, como pude comprender en Lima.
En este caso, las playas son rocas planas (o aplanadas por el tiempo y los elementos) que  están donde emerge la plataforma terrestre de la península del Sinaí. El sitio para bañarse, más precisamente, se encuentra unos diez metros hacia adelante, siguiendo una pasarela  artificial que  lleva a una zona de inmersión dotada de unas escaleras, donde el mar es un poco más profundo.
Yo nunca había nadado en un mar tan delicioso: la temperatura del agua estaba perfectamente a punto (unos 23°C), tibia sin estar caliente; las aguas eran de un color azul intenso que no he visto en Colombia, y la salinidad era menor que en el Mar Caribe. Suena raro pero es cierto, este mar, en cierto modo es más “dulce”
Por la tarde, después de almorzar, mi tía y yo decidimos que era hora de darnos un masaje en el cuerpo. En el spa del hotel nos masajearon con coco, nos exfoliaron son una mezcla de hierbas egipcias y rematamos con una visita al jacuzzi. No obstante, tuvimos que hacer una salida rápida del spa, ya que estábamos en el filo del cambio de horario con los hombres; por lo que es necesario que clientes y las masajistas dejen a los hombres el espacio del spa, por la estricta separación de sexos que existe.
Más tarde, cuando le contamos a Pipe acerca de nuestro masaje, simplemente nos dejó saber con cara de maldad que nos habían masajeado con hierbas, dejándonos como a un par de lechonas cocinadas a la egipcia.
Decidimos asimismo aprovechar otro servicio del hotel: el bus que sale hacia el centro de la ciudad, con el fin de conocer al menos un poco de ésta. El bus nos dejó en un paradero establecido, indicándonos que nos recogería aquí mismo en una hora; por lo que, después de esta advertencia, salimos a conocer la ciudad.
Valga decir en primer lugar que Sharm el-Sheikh es un enorme veraneadero ruso; hasta el punto de que los carteles estaban hechos en árabe, inglés y ruso. Parece ser que este grupo es una parte importante de los turistas que visitan el lugar, por lo que contribuyen  proporcionalmente a la economía del mismo. Los locales los aprecian mucho por su capacidad de gasto algo distante a la de tres latinoamericanos al final de su ruta, jejeje…..La única damnificada por esta repentina invasión cirílica fue la tía: había tomado como rutina responder a quienes nos preguntaban por nuestro origen “¡Astrakán!” (uno de las repúblicas del sur de Rusia, que surgió como un kanato tártaro y fue conquistada por Iván el Terrible), pero que dejó de disfrutarlo cuando vio que se exponía a tener que responder en la lengua de Tolstoi y Dostoievski.
Otra cosa que me gustó de Sharm el-Sheikh -además del aire moderadamente fiestero y la brisa del Mar Rojo- fue la multitud de mercados de artesanías, a los que les vi cierto parecido (¿puede ser en la arquitectura?) con el San Andresito de Santa Marta y del Rodadero. Las artesanías, para mi velada insatisfacción, hablan poco de la región y su historia, y más bien se enfocan en el “Egipto for export”: faraones, momias, sarcófagos, tapetes y mucho dorado. Too much for me, I guess…
Caminamos por entre los mercados de artesanías, disfrutamos de la parte animada de la ciudad, nos tomamos algo y a la hora justa el chofer de nuestro bus nos recogió en el paradero. Compartimos el transporte hasta el hotel con una pareja de españoles, quienes se mostraron sorprendidos por todo lo que habíamos hecho en nuestro viaje (“¡Joder, lo habéis hecho todo!”), aunque comprendieron un poco más nuestra maratón cuando les comentamos el costo de llegar a Madrid desde Latinoamérica…viaje que comenzaríamos mañana después del medio día, y que se demoraríanada más y nada menos que 36 horas.
This entry was published on September 12, 2014 at 2:57 pm. It’s filed under Diario de Viaje, Viaje and tagged , , , , , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: