A la m….hagámoslo (pero al estilo de Virgin)

Tal es la frase de batalla de Sir Richard Branson, que utiliza a lo largo de su libro para ilustrar lo que él denomina “El estilo Virgin”, nombre que toma una de mis lecturas de abril. Un estilo que, según él, se divide en escuchar, aprender, reír y liderar; verbos que encabezan cada una de las cuatro partes en las que se divide esta lectura.

Aunque no estoy particularmente inclinada a leer libros de negocios, escogí leer el texto por la admiración que me despierta Branson, el empresario conocido como el padre de un emporio empresarial en sectores muy diversos de la economía; pero también una de las personas más reconocidas en el mundo por buscar siempre una manera diferente de hacer las cosas, sin dejar de lado el profesionalismo ni la vocación de lucro de las empresas.

Escribiendo con la misma sencillez con la que habla, Branson va desgranando los elementos de la cultura organizacional de Virgin, empresa que nació como un almacén de discos en Londres hace ya casi cincuenta años. Con el tiempo, y manteniendo los principios que Branson menciona a lo largo del libro, los intereses del grupo empresarial eventualmente evolucionarían hasta sectores tan diversos y de avanzada como la navegación espacial y los hoteles, sin dejar de ser diferenciadas, rentables ni sostenibles cada una en su sector.

Lo que más me gustó del libro, no obstante, no fueron las historias empresariales de Branson, generoso en ellas; ni la narrativa amable y sencilla del texto; ni la estructura ágil de los capítulos; sino el énfasis puesto a todo lo largo del texto en estas tres cosas, con las que curiosamente siempre me he sentido muy identificada a la hora de hacer negocios:

  • La importancia de hacer lo correcto. Mantener unos principios y una ética en la vida y el trabajo; para, en ningún momento de la vida, sentirse manoseado por las decisiones tomadas. Eso se llama mantener la integridad y ser fiel a uno mismo y a su esencia.
  • La importancia de las personas. Con frecuencia en las empresas tendemos a perdernos, y a creer que una determinada empresa son los productos y los servicios que ofrece. En realidad, esa empresa son las personas. Personas que dirigen y deciden dentro de la empresa; y que
  • Divertirse mientras se trabaja. La razón de trabajar siempre con una sonrisa y de buscar divertirse en el trabajo es algo intrínseco a cada persona, y sólo puede provenir de adentro: del profundo amor y pasión por lo que se hace. Ese amor que se siente por el trabajo propio en el corazón es el que ilumina la cara mientras se trabaja.

Otra cosa que me encantó fue el capítulo dedicado a la Economía B, la economía de tipo social; que ya está haciendo inmensas contribuciones al crecimiento económico y, lo más importante, a la sociedad.

Así pues, las lecturas de abril nos dejan como enseñanza que la economía, que es una ciencia social, debe recordar siempre que es ante todas las cosas, humana; y que hacia allá debe siempre apuntar.

This entry was published on May 3, 2017 at 2:55 pm and is filed under Lectura. Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

One thought on “A la m….hagámoslo (pero al estilo de Virgin)

  1. Hola! Muy interesante, ciertamente Branson es todo un personaje y un verdadero visionario de nuestra era. Saludos!

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