Una cinta roja

La Cinta Roja fue el distintivo que utilizaron los familiares de las víctimas del Terror en la Revolución Francesa. Rememoraba el tajo de la guillotina sobre los cuellos de sus familiares; y era usada por aristócratas y plebeyos por igual aquellos días en que, por fin, la sombra de los años más radicales del cambio de régimen en Francia se desvaneció.

También es el nombre de otra de mis lecturas heredadas. Para la muestra, este recordatorio que tanto me alegró encontrar mientras leía en un día soleado:

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Se trata de una biografía novelada de la vida de Teresa Cabarrús. Criada entre algodones en España, hija del creador del Banco de San Carlos, Teresa habría de conocer el brillo del París del Antiguo Regimen, la dureza de la Revolución, la vida de provincias y las glorias sociales en los años despreocupados del Directorio.  En éstos últimos, ocupó el Olimpo Social junto a la futura Emperatriz Josefina y a Madame de Stäel.

Madame Cabarrús fue lo que los franceses denominan una mujer con passé. Fue conocedora de glorias, desdichas, amantes y acontecimientos políticos que no sólo definieron a Europa, sino al mundo por venir. La mejor manera de contar su historia, por supuesto, es a través de sus ojos. Por eso, Carmen Posadas acude al recurso literario de las memorias; prestando su mano a la protagonista, en un ejercicio de escritura que prueba estar muy bien documentado.

La descripción de las ciudades es vívida; tanto en su arquitectura como en el ambiente y el desorden que imperaban en aquella época. Los detalles de vestuario, especialmente los relacionados con la moda del Directorio, son sorprendentes para un lector contemporáneo; y varias de las cartas que cita la autora en su relato son, efectivamente, documentos históricos.

Aunque el libro es un poco lento al principio, va cobrando ritmo conforme se suceden los acontecimientos; llegando al pico de éste en los años de la Revolución. El contraste con la forma abrupta en que las memorias llegan a su final, deja en el lector una cierta sensación de hiato muy bien explorada por la autora en las páginas finales y… mejor no digo más; no sea que dañe la sorpresa que hay en el ritmo de este libro.

This entry was published on August 14, 2017 at 2:25 pm. It’s filed under Lectura and tagged , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

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