Catedrales financieras

Este es uno de esos momentos en los que las ReflexionesLectoras y las ReflexionesFinancieras se conectan, y no podría amarlo más. Como todos saben, leí este año La Catedral del Mar e, intencionalmente, no mencioné muchos detalles en su momento, porque quería mencionarlos en un texto como éste.

Quien piense que la obra de Falcones es acerca de la construcción de la catedral, se equivoca literal, pero no conceptualmente. El autor en realidad usa este símil como una figura literaria en la que refleja la construcción de la vida del protagonista. En realidad, el libro habla en su parte principal del surgimiento temprano de las finanzas en Europa: de cómo eran los cambistas cristianos, los banqueros judíos, los financieros musulmanes, etc.; cómo se relacionaron con los comerciantes a todo lo largo y ancho del mundo medieval y cómo surgieron las aseguradoras, hace ya casi mil años.

Sobre todo, al momento de leerlo vi en la trama del libro un ejemplo vivo de lo que las finanzas hacen por las personas; y con esto no me refiero simplemente a enriquecerlos. Como bien me dijo un profesor cuando estaba en primer semestre, desde la primera semana se notó quién entró a mi carrera con la intención de hacer plata (que es un pensamiento tristemente común) y quién entró porque en realidad le gustaba. Me refiero, a que las finanzas enaltecen a las personas. Les proporcionan mucha disciplina, enfoque, autoconocimiento; las retan a ser más y mejores versiones de sí mismos. Les dan resistencia al fracaso, capacidad de negociación y determinación para alcanzar las metas. Los obligan a pensar para buscar soluciones ingeniosas a los problemas y a ser detallistas en la implementación de las propuestas que diseñaron. Los hacen ser consecuentes con sus decisiones y les enseñan a poder observar el contexto para extraer información y obtener resultados.

Prueba de lo anterior son Arnau (el protagonista de la historia que cuenta Falcones) y Sahat, el esclavo musulmán que le ensaña a ser financiero; y a quien finalmente el primero consigue liberar. Arnau aprende de Sahat los principios de la profesión, y entre ambos se van refinando hasta que el primero llega a tener el olfato y las habilidades del segundo; que además de ser uno de los grandes personajes del libro y un eje fundamental de la trama, es un financiero de enorme calado y excelente instinto. Las conversaciones entre él y Arnau pueden verse casi como clases, que muestran a las personas que no están muy familiarizados con el mundo de las finanzas algunos conceptos fundamentales con los que se opera, incluso, en los bancos modernos: fenómenos como el Multiplicador Bancario, la Composición del Interés, los préstamos en pool al gobierno, la inversión en bienes raíces, las aseguradoras; todo eso lo muestra el libro. Y funcionan de forma casi igual a hoy…

Es gracias a Sahat es que se forjan las oportunidades de Arnau. Por ser esclavo y musulmán el primero no puede ejercer la profesión de cambista; lo que sí puede el segundo, cristiano y libre. Desde su papel “en la trastienda” Sahat toma el rol de mentor (del que tanto se habla en la actualidad en el mundo corporativo) y transfiere su experiencia a Arnau, que aprende de él todo lo que he mencionado, y llega así a ser una figura muy prominente en el comercio de la ciudad de Barcelona; uno de los enclaves comerciales más importantes en el Mediterráneo a través del tiempo.

Puedo decir con orgullo que las finanzas han hecho por mí lo que hicieron por Arnau (y que ya he mencionado en este blog); y por eso es que estoy tan agradecida al estudio y al ejercicio de mi profesión, y amo tanto mi carrera. Gracias a ellas, he conocido personas increíbles, he formado parte de equipos de alto rendimiento y he contribuido con iniciativas de las que estoy orgullosa en lo poquito que llevo de recorrido profesional. Apenas estoy empezando; pero hago votos para que me quede mucho tiempo de ejercicio profesional, y pueda seguirlo disfrutando todos los días con la misma pasión con que lo hago ahora.

This entry was published on November 10, 2017 at 9:00 am. It’s filed under Reflexiones Financieras, Reflexiones Lectoras and tagged , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

One thought on “Catedrales financieras

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