El Señor de los Anillos

Otra saga de fantasía que me acompañó en los años de mi adolescencia; y que también contó con su serie de películas, contemporáneas con las de Harry Potter. El Señor de los Anillos llegó a mi casa a través de la tía Martha, una fan de toda la vida. Un día, me mostró un libro enorme con unas ilustraciones preciosas. Me explicó que había comprado ese libro porque le encantaba la trilogía de Tolkien; y que, si quería, podía leerlo.

Se trataba de una edición de lujo que incluía los tres libros de la serie en un mismo tomo; con ilustraciones y apéndices dedicados a los idiomas, historia y árboles genealógicos relevantes de la Tierra Media que Tolkien, primer gran geek de su saga y lingüista consumado, dejó a los lectores posteriores.

Literalmente, me sumergí en él. No sólo porque el mundo de la trilogía es envolvente; sino porque el libro era tan gordo y pesado, que no podía levantarlo con mis brazos. Lo tenía que leer o bien acostada, y literalmente encima de la página; o bien sentada, con el libro sobre las piernas y estirando el cuello hacia abajo en un ángulo casi de 45°, para susto de mi abuelita. Ella pasaba por donde estuviera leyendo y me recordaba, preocupada, que hiciera ejercicios para estirar el cuello.

Näzgûl, elfos, duendes y dragones me esperaban a la vuelta de cada página. Las aventuras de Frodo y sus amigos hacia el Monte del Destino acompañaron innumerables fines de semana en mi casa. Y con el fondo imponente de la fotografía de cada una de las películas, componer las imágenes del a veces complejo mundo de Tolkien, fue mucho más fácil.

Curiosamente, mi memoria liga mucho la escena en que los Näzgûl persiguen a Frodo con una canción de un CD de André Rieu, que estaba muy de moda por aquel entonces entre mi familia; pues yo escuchaba la música que ponían en mi casa mientras iba leyendo.  Así, como ya había compartido, André Rieu se convirtió en una insospechada banda sonora para mis lecturas por la Tierra Media.

Gracias a Tolkien y a su pluma conocí Moria, Lothlorien y, para mi susto, el oscuro Mordor. Participé en la Batalla del Anillo y vi la coronación de Aragorn y el viaje final a las Tierras Imperecederas del Oeste. Pude, de primera mano, imaginar un mundo completo, ancho y ajeno; lleno de personajes distintos a nosotros, pero profundamente humanos.

Una lectura que enseña de valentía y determinación; y sobre todo que, aunque seamos los más pequeños de todos, somos perfectamente capaces de llevar a cabo grandes hazañas.

This entry was published on April 18, 2018 at 9:00 am. It’s filed under Lectura and tagged , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

2 thoughts on “El Señor de los Anillos

  1. Gran entrada! Curiosamente la primera vez que vi esa edición de un tomo con las tres partes de ESDLA fue en casa de mi madrina y es que mi prima era muy fan. Dos cosas que recuerdo con mucho cariño de esta historia de Tolkien es el encuentro con Tom Bombadil y además cuando la dama Éowyn derroto al Rey Brujo de Angmar. Por cierto si quieres seguís descubriendo más cosas sobre la obra de Tolkien, hay un chico que usa el nombre de Kai47 en YouTube y hace vídeos sobre la obra del escritor inglés. Saludos!

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