Hablando (bien) en el trabajo

Hace poco, recibí este correo electrónico:

“Teniendo en cuenta su requerimiento le informo que tenemos disponibilidad de citas para el día de mañana en horas 7:00 y 7:30 de la mañana. Es de anotar que si no le es posible asistir en este horario nosotros estamos lunes a viernes jornada continua y los días sábados en la mañana también pueden venir sin citas.  Es de anotar que para el pago de los exámenes se puede hacer en efectivo en nuestras instalaciones o por medio de transferencia.   Por su atención muchas gracias, feliz día…”

Es de anotar que, tras haber sufrido ya dos interlocuciones en condiciones similares, estaba en un estado muy cercano a la indignación al haber leído este mensaje. ¿Qué pasa, que ahora a la gente no le enseñan redacción ni sintaxis? ¿O no leen, para entender que fenómenos como la expresión “pero más sin embargo”, utilizada para expresar lo que expresa cada una de ellas por separado, sólo existe en la mente de un oficinista colombiano?

Siendo brutalmente honesta, no he conocido un lugar donde se hable peor español que una oficina colombiana. La gente negocEa; usa dequeísmos; junta conectores de la manera más impune; no sabe diferenciar una idea principal de una secundaria; se pega de muletillas como la que les subrayé; no puntúa ni cuando habla; y para remate no diferencian verbo de predicado.

No sé si es un asunto de falta de conocimientos; o falta de criterio para escoger con cuáles palabras expresarse. También ignoro si los nefastos libretos de líneas de atención (call centers), que buscan uniformar la forma de expresarse de las persona, han hecho más daño que bien al igualar hacia abajo nuestra capacidad de emitir conceptos en nuestra propia lengua materna…pero sería un interesante caso de estudio para un lingüista que se preocupe por esta forma de hablar que está surgiendo en el entorno oficinero.

Por lo pronto, hecha mi catarsis y compartidas mis inquietudes, me retiro lentamente y les dejo mi reflexión. ¿Qué idioma estamos hablando?

This entry was published on November 30, 2018 at 9:00 am and is filed under Vida oficinera. Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

One thought on “Hablando (bien) en el trabajo

  1. Creo que peor que en las oficinas, son los centros de atención (call center), un grupo de autómatas que repiten como un robot un libreto que les entregan. Su última muletilla es “como tal”, ejemplo: su cita “como tal”, le se asignará para mañana, pues “como tal”, no es posible atenderla hoy. Si no está de acuerdo “como tal”, puede dirigirse a nuestra oficina más cercana. Es la que hoy está en boga y lo peor es que así como se aprenden el libreto, todos sin excepción se aprenden la muletilla. Es un fastidio 😦 &%$#? 😦
    De redacción, solo medio conocen la palabra y escriben como hablan &%$%&

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