Satisfaction

Eso es justo lo que se siente al terminar de leer Vida, de Keith Richards; el mítico guitarrista de los Rolling Stones. En las más de 500 páginas del libro, esta estrella nos presenta no sólo los avatares de una vida que, realmente, simbolizó “sexo, drogas (muchas drogas) y rock and roll”: también es un testimonio de primera mano (¡de uno de los protagonistas!) de todos los grandes cambios sociales y culturales que trajo el Siglo XX para la Humanidad: el cambio del sistema de segregación y clases sociales; la democratización del gusto musical; la revolución en las comunicaciones, la tecnología y el transporte; y muchos etcéteras que son, hoy en día, una parte casi invisible de nuestras vidas.

Lo que más amé del libro fue la M Ú S I C A. La veneración que siente Richards por el rock y especialmente el Jazz y el Blues, que reconoce como las grandes influencias de los Stones, es palpable a lo largo del volumen de memorias. Es fascinante cómo describe y cómo reseña –de una forma casi fotográfica- a todos los grandes músicos de blues y jazz del Siglo XX. Como dato curioso, una usuaria de Spotify hizo una lista con toda la música reseñada en el libro; por lo que les comparto aquí esta “banda sonora” de la vida de Keith Richards, y en parte de los Rolling Stones:

https://open.spotify.com/playlist/13KyALXgTFu1wCA6XZpkTx

También me encantó –a pesar de no saber absolutamente nada- las descripciones que hace de las afinaciones, las partituras y de cómo tocar la guitarra. O, al menos, de cómo hacerlo a su manera. Por eso, me conmovió muy profundamente del libro ese nivel de pasión, compromiso y amor por su banda.

El libro fue una sorpresa muy grata, también, por la profundidad de las reflexiones de Richards acerca de cómo llevar una banda; de cómo es la convivencia; de cómo son los negocios. Esto se va a ver muy ñoño; pero disfruté mucho aquellos pasajes de los que pude extraer una reflexión y conocimientos sobre

Sin embargo, encontré un aspecto (para mí) menos agradable del libro es la relación de Richards con las drogas. Yo sé; es un Stone y ha estado tocando la guitarra desde los años 60: se mantiene, como se dice popularmente, Stoned (trabado). Pero es que ese hombre metió de todo; desde calmantes, hasta heroína pura y dura. No me deja de sorprender que, en ese contexto, Richards siempre resalte que se metía drogas de la mejor calidad; y que achaque a eso y a su autocontrol que nunca tuvo una sobredosis ni, en general, mala salud durante su “tiempo de yonki”.

E, incluso en esos momentos, Richards hace unas reflexiones sobre la naturaleza humana supremamente valiosas. Como cuando dice que “cuando un yonki sale de la droga, los demás adictos piensan que han fracasado como yonkis, e intentan que te mantengas allá con ellos”; lo que arroja un mensaje y una luz muy poderosos sobre cómo es estar recorriendo ese camino.

Otra reflexión muy valiosa que hace, a lo largo de la obra, es acerca del trabajo en equipo. De cómo colaborar con los demás miembros de una banda a pesar de que sus gustos sean distintos; de cómo apoyarse en momentos difíciles; de cómo trabajar juntos para que todos los proyectos (álbumes y giras, en el caso de los Stones) salgan adelante y cómo enfocarse en cumplir las metas (sin importar lo drogado que estés) para que todo ande. Como lo han hecho Jagger y él desde los tiempos en que los Rolling Stones comenzaron a tocar en pequeños clubes y teatros de Londres.

Y ahí está Mick Jagger. El emblemático vocalista de la banda. Su relación con Richards, con altos y bajos, ha derivado en una magnífica colaboración musical a lo largo de los años; y fue también sujeto de revisión con la claridad que sólo aportan los años de distancia de los acontecimientos. La amistad derivó en una relación de tipo profesional, para pesar del guitarrista. Pero este episodio también nos deja la enseñanza de que todas las relaciones parten del respeto; y de que es más que posible desarrollar un ambiente de armonía y de colegaje en casi cualquier contexto, si partimos del respeto y la cortesía a los demás. ¡Que viva el rock and roll!

Entre tanto, en Troya…

…Helena ve desde lejos los combates, mientras describe los distintos héroes a su suegro. Menelao reta a Paris (que, en realidad, se llama Alejandro) a un combate singular para poner fin de una vez por todas a las hostilidades que han mantenido, sin fruto alguno, por muchos años; entregando la mano de Helena y la victoria de la guerra a quien venza en combate. Pero Afrodita rescata a su protegido y lo lleva hasta su habitación; a la que envía a una más que reticente Helena para que lo consienta después de casi morir a manos del primer marido de la misma.

screenshot_20190125-154253~2

This entry was published on January 28, 2019 at 9:00 am. It’s filed under Lectura and tagged , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

One thought on “Satisfaction

  1. Cuando te enteres de que lo han publicado en español, me cuentas?

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: