Rasgos alterados

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Billions es una de mis series oficineras favoritas (la otra es la magistral TheOffice); y una de las de culto de todos en la oficina en general, como descubrimos en una reunión.

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En una de las escenas en la última temporada disponible en Netflix en Colombia, hay incursiones frecuentes en la (nueva) Sala de Meditación de la compañía; y se ve a Wendy Rhoades, cabeza de RRHH de AxeCap, leyendo este libro mientras espera a Axe (o a Dollar Bill, no recuerdo ya muy bien) para una de sus reuniones.

Pues bien, por aquello de las vibras meditativas (de lo que debería hablar, igual que de las series oficineras, en otro post) en que he estado inmersa, ya me habían llegado reseñas de este libro; ya que es de muy buena fuente (uno de los autores es el mismo autor de Focus, quien es periodista de NYT y además se ha dedicado a meditar por cerca de 40 años; y el segundo, Richard Davidson, es el jefe del laboratorio de neurología de la Universidad de Wisconsin donde examinan los cerebros de los monjes tibetanos) y además se dedica, con la precisión de un científico,

Lo uno unido a lo otro me motivó a incluirlo en mi RetoLector de 2019. Y vaya si fue una buena lectura. Con la pasión de los practicantes, pero con la dedicación de los científicos, los autores pasaron por la criba todos los análisis acerca del famoso Mindfulness  y, en particular del concepto de rasgos alterados; expresión que acuñan los autores, y que mencionan de manera frecuente y que sirve para designar todos los rasgos físicos, fisiológicos y psicológicos que cambian con la práctica constante de la misma.

Por eso lo leí como “libro que haya inspirado una expresión, jerga o slang”.

Por aquí pasan, entonces, nombres tan reconocidos como Jon Kabat-Zinn, quien diseñó el proceso del MBSR para el programa de medicina de la Universidad de Massachussetts; y escribe el prólogo del libro. El Dalai Lama, quien participa y da permisos a los autores de investigar y dar fundamento científico a algunas creencias de MBSR en sus monasterios; Matthieu Ricard (llamado “el hombre más feliz del mundo”, monje budista y biólogo, uno de los primeros voluntarios de los autores), así como diversos psicólogos, escritores y practicantes que son familiares para quienes ya llevamos algún tiempo en este campo, y que no sólo aceptan dicho filtro adicional, sino que además comparten el material en que se basaron, se prestan para volver a estudiar junto con los autores y llegar a conclusiones más definitivas que permitan actualizar el contenido, desmentirlo, corroborarlo o medir de nuevo los límites de las creencias bajo la óptica de la mejora constante de una práctica milenaria que, sorprendentemente, sí funciona y sí tiene ciertos* efectos sobre el cuerpo humano.

Así, hay afirmaciones que no llegan a pasar el filtro; hay otras que sí, con limitaciones; hay otras que sí lo pasan o, como se confirma con máquinas de MRI, es posible ver efectos de la meditación sobre el cuerpo y sobre el cerebro humano que nos ayudan a mejorar nuestra respuesta y nuestro condicionamiento a ciertos estímulos del ambiente.

Si bien la narrativa es durita pues es un texto científico (admito haber cedido al sueño en ocasiones) y habla de varios detalles de neuroanatomía que hicieron necesario para mí tener en el celular o en el IPad abierta una página con imágenes del cerebro para no perderme, me ayudó bastante a orientar haber hecho un curso previo, que explicaba los alcances neurológicos de la meditación, así que no llegué tan perdida como alguien que hubiera aterrizado en paracaídas, por así decir.

 

*Por favor, leer el libro, acompañarse de un profesor serio y certificado y proceder con cautela. Recomiendo los de Atman Yoga y Happy Yoga en Colombia. En Internet, pueden hacer este curso. Es serio, es intenso y los introduce a todos los autores que aparecen en este libro; así que se les vuelven conocidos y les da buenas bases conceptuales para el libro.

 

 

 

This entry was published on December 6, 2019 at 9:55 am. It’s filed under Lectura, Vida oficinera and tagged , , , , , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

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